Por Paulina Calfucoy, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de la Achs.
Chile vive un momento que exige respuestas coordinadas y soluciones que permitan responder con mayor rapidez y efectividad los desafíos que enfrenta el país. Es en estos espacios donde las capacidades se articulan y los propósitos se comparten, que surgen diferentes iniciativas de trabajo que unen al Estado, las empresas y las organizaciones sociales bajo un compromiso común que impacta en la calidad de vida y el bienestar de las personas.
Poner capacidades al servicio del bien común multiplica los resultados, por lo que desde la Achs entendemos la cooperación público-privada como una forma de transformar realidades, abordando este trabajo con responsabilidad e impulsándolo como una estrategia de colaboración activa y permanente.
Un ejemplo de este aporte es el trabajo en la reducción de listas de espera, uno de los grandes dolores del sistema de salud y del país, que, según las últimas cifras del Ministerio de Salud, sigue afectando a más de 2,4 millones de personas. En esta materia, desde 2020 a través del Hospital del Trabajador Achs Salud y las Clínicas Achs Salud, empresas filiales de la Achs, hemos trabajado para apoyar la resolución de cirugías. Esta articulación ha demostrado que compartir capacidades acelera soluciones y ha permitido en el último año y medio dar respuesta a más de 5 mil cirugías a nivel nacional, gracias a la disposición de infraestructura, equipos médicos y gestión clínica por parte de la Achs y sus filiales.
Lo mismo ocurrió durante los incendios que afectaron en enero pasado a las regiones del Biobío y Ñuble. Frente a una emergencia que impactó profundamente a las comunidades, la Achs activó su red asistencial, extendió la atención ambulatoria de sus filiales en la zona, desplegó apoyo en salud mental gratuito y reforzó la presencia territorial de sus equipos. Esta acción coordinada con las autoridades permitió ampliar la cobertura, aliviar la carga del sistema público y entregar contención emocional a los afectados en un momento crítico, demostrando el valor de una respuesta conjunta y oportuna a las personas.
Esta cooperación también se expresa a través de la educación y la prevención que busca fortalecer entre las comunidades una mirada compartida en torno al cuidado. Con este objetivo en mente, a través de “Segurito bajo las estrellas”, hemos dispuesto en conjunto a una decena de municipalidades de las regiones Metropolitana y de O’Higgins, espacios comunitarios de encuentro donde las familias aprenden sobre autocuidado y seguridad en un ambiente lúdico y participativo. Este trabajo territorial, construido junto a los gobiernos locales, permite llegar a barrios, plazas y espacios públicos, promoviendo hábitos que fortalecen la cultura preventiva desde la infancia.
Detrás de cada una de estas acciones existe una convicción profunda. El cuidado que Chile necesita requiere la contribución de todos. Solo mediante la colaboración es posible enfrentar los grandes desafíos país con soluciones integrales y de alto impacto. La cooperación público-privada es y continuará siendo una vía concreta para avanzar en esa dirección, por lo que debemos seguir empujando proyectos e iniciativas que la potencien, permitiendo que los desafíos se enfrenten con mayor eficacia y logrando mejores resultados.
