- La conservación de 490 mil hectáreas de bosque nativo convive con una operación que permite transformar la fibra de sus plantaciones en papel, construcción, mueblería, vestuario y energía, con US$ 43 millones invertidos en innovación.
Este 28 de junio se conmemora mundialmente el Día del Árbol, una fecha en la que ARAUCO celebra el rol que cumple el árbol en una de sus líneas de negocio. De sus plantaciones de pino y eucalipto en Chile, Argentina, Brasil y Uruguay (manejadas bajo estrictos estándares ambientales), la compañía abastece a miles de clientes en los cinco continentes.
Adicionalmente, conserva cerca de 490 mil hectáreas de bosque nativo, un territorio que protege más de 1.200 especies amenazadas. Es así como tanto ese bosque como sus plantaciones actúan como sumideros de carbono y como refugio de la biodiversidad regional.
“Todo lo que ARAUCO ofrece al mundo, desde la celulosa para papeles, textiles y papeles hasta la madera para construir, nace de un mismo origen: un árbol. Ese es nuestro recurso forestal, cuya significativa transformación con un recurso renovable, que se vuelve a plantar y que el mundo demanda para reemplazar materiales de origen fósil. Para nosotros el árbol no es solo materia prima, es la fuente de nuestro trabajo, de nuestra innovación y del valor que entregamos a miles de clientes en los cinco continentes”, señaló Soledad Vial, subgerente de Sostenibilidad e Impacto en ARAUCO.
La celulosa es una materia prima versátil presente en mucho más de lo que se ve: productos de higiene, tisú, envases, embalajes y muchos otros que son difíciles de imaginar, como el lyocell, un material que puede encontrarse en ropa, calzado o accesorios; la fibra textil viscosa, una fibra que se proyecta como una alternativa de bajo impacto ambiental y que está siendo utilizada por la moda consciente, superando incluso al algodón en eficiencia hídrica, energética y en huella de carbono.
Pero detrás de todo este también hay investigación de largo plazo. En 2025 se invirtieron US$ 43 millones en I+D a través de Bioforest, centro de investigación que cumplió 35 años y en cuya trayectoria destacan el desarrollo del proyecto de pulpa textil, una eucalipto que combina alto valor y alto rendimiento, y el reciente reconocimiento nacional en investigación forestal aplicada.
La diversidad de productos se complementa con energía renovable: a partir de la biomasa forestal, un subproducto de la madera, ARAUCO cogenera el vapor y la electricidad que sus operaciones se autoabastecen de energía. Asimismo, opera excedentes al sistema eléctrico en Chile, Argentina y Uruguay.
Es así como, con presencia en 11 países e inversiones por US$ 2.415 millones en 2025, la compañía convierte un recurso renovable en soluciones para mercados de todo el mundo. Ese modelo es sostenible en el cuidado del bosque. ARAUCO conserva el bosque nativo que forma parte de su patrimonio, impulsa la restauración de 25 mil hectáreas y trabaja para recuperar especies endémicas en peligro, como el queule y el ruil, propagando plantas con trazabilidad y participación. Además, continúa su trabajo con más de 1.000 propietarios de pequeños y medianos predios, promoviendo la conservación de bosque nativo y la certificación forestal responsable. El objetivo es claro: conservar, cuidar y avanzar de la mano.
