Lo que no se ve

junio 1, 2026

Por Eduardo Pérez, jefe de Empresas Socias y Administración de Pacto Global Chile.

Cada 30 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple. Y este año, desde mi doble rol en Pacto Global y como embajador de Hidden Disabilities Sunflower en Chile, siento que también es una oportunidad importante para abrir una conversación que muchas veces queda fuera de vista.

Porque las discapacidades invisibles existen. Y que no se noten no las hace menos reales ni menos importantes.

Muchas personas viven enfermedades crónicas, neurodivergencias, trastornos del ánimo, trastornos sensoriales o distintos desafíos de salud mientras intentan seguir adelante con su vida cotidiana. Y muchas veces, desde afuera, parecen estar perfectamente bien. Pero eso no significa que no exista cansancio, miedo, dolor, incertidumbre o incluso tratamientos, terapias y medicamentos fuertes que muchas veces se atraviesan en silencio.

Y probablemente una de las partes más difíciles sea justamente esa: sentir que uno tiene que explicar constantemente algo que el resto no alcanza a ver y que, a veces, incluso con esa explicación de por medio, no quiere ver.

Esta conversación también tiene una relación profunda con la sostenibilidad y con la forma en que entendemos la inclusión dentro de las organizaciones. Desde Pacto Global, trabajamos diariamente junto a empresas, organizaciones y líderes que buscan construir culturas más humanas, más conscientes y más inclusivas. Y parte de ese desafío implica también aprender a mirar aquello que muchas veces no es evidente.

Porque la discapacidad invisible también está en directorios, oficinas, universidades, aeropuertos y salas de clases. Está en líderes, profesionales, madres, padres, jóvenes y adultos que continúan adelante mientras libran batallas silenciosas que el entorno muchas veces desconoce.

Por eso, el trabajo que impulsa Hidden Disabilities Sunflower me hace tanto sentido. Porque no busca generar diferencias ni privilegios, sino algo mucho más humano: empatía, comprensión y espacios donde las personas no tengan que esconder ni explicar lo que viven para sentirse parte.

Creo que ahí existe un desafío importante para todos quienes trabajamos en sostenibilidad: entender que inclusión no es solamente hablar de diversidad o de indicadores. También implica construir espacios donde las personas puedan sentirse comprendidas, respetadas y acompañadas, incluso en aquello que muchas veces no se ve.

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