Carta anual de 2026 a los participantes de Pacto Global de las Naciones Unidas de Sanda Ojiambo

enero 13, 2026

Estimados participantes de Pacto Global de las Naciones Unidas:

Al comenzar el año 2026, hay una verdad que destaca: en un mundo de mayor escrutinio y expectativas cambiantes, los negocios responsables son negocios resilientes. La sostenibilidad impulsa la innovación, fortalece la gestión de riesgos y refuerza la confianza de los inversores, lo que demuestra que los compromisos corporativos no son promesas vacías, sino motores duraderos de valor a largo plazo. Cuando las empresas mantienen el rumbo a pesar de los ciclos políticos, las turbulencias económicas y la presión pública, proporcionan la continuidad que sustenta la confianza, las sociedades estables y los mercados que funcionan bien.

Las decisiones que se tomen a corto plazo determinarán si el mundo avanza hacia la prosperidad compartida, un clima estable y una economía que funcione para todos. En un momento marcado por la tensión geopolítica, la incertidumbre económica y la erosión de la confianza pública, el liderazgo empresarial basado en principios ya no es opcional, sino una fuerza estabilizadora esencial.

El año 2025 tuvo un significado especial. Las Naciones Unidas celebraron su 80.º aniversario y Pacto Global de las Naciones Unidas cumplió 25 años desde su fundación. Juntos, estos hitos reafirmaron nuestra misión fundamental: movilizar al sector privado en torno a principios universales y basar el progreso económico a largo plazo en valores que perduren, incluso cuando las condiciones cambien.

Esa misión se puso a prueba en 2025. Después de que más de la mitad de la población mundial acudiera a las urnas, el panorama político cambió rápidamente. Las empresas tuvieron que lidiar con entornos normativos en constante evolución, una inflación persistente y unas desigualdades cada vez mayores, mientras que el estancamiento de la economía mundial supuso una carga tanto para los hogares como para los mercados. Al mismo tiempo, se produjeron fenómenos climáticos extremos, desde olas de calor prolongadas hasta inundaciones destructivas, durante uno de los años más calurosos de la historia, lo que puso de relieve la urgencia de la acción climática y la adaptación, mientras el progreso en los Objetivos de Desarrollo Sostenible seguía estancado.

Sin embargo, en toda nuestra red, las empresas demostraron un liderazgo sólido y coherente. En la conferencia mundial sobre el clima celebrada en Belém, los líderes empresariales presentaron compromisos concretos en materia de gestión medioambiental. En el foro sobre la lucha contra la corrupción organizado por las Naciones Unidas en Doha, el sector privado desempeñó un papel constructivo en el fortalecimiento de los marcos internacionales de integridad. A través de su participación en el B20 en Johannesburgo y en la Segunda Cumbre Mundial para el Desarrollo Social, también celebrada en Doha, los líderes empresariales reforzaron un mensaje claro: la conducta responsable es fundamental para un crecimiento resiliente y a largo plazo. A nivel nacional, nuestras redes nacionales profundizaron la colaboración con los gobiernos, contribuyendo a crear entornos políticos más predecibles y propicios.

Dentro de Pacto Global de las Naciones Unidas, continuamos ampliando nuestra presencia global. En 2025, lanzamos una nueva Red de Asia Central y establecimos Redes Nacionales en Islandia y Guatemala. En la actualidad, nuestras más de 60 Redes Nacionales y cinco centros regionales trabajan en estrecha colaboración con más de 20 000 empresas participantes en más de 160 países, afianzando la ambición global en la acción local.

En conjunto, estas iniciativas reforzaron todo el ciclo, desde la transparencia hasta la ejecución. Nuestra renovada Comunicación sobre el Progreso (CoP) estableció un marco de divulgación claro y creíble. El Foro del Sector Privado, organizado por el Secretario General de las Naciones Unidas, alineó a los directores ejecutivos y a los gobiernos en torno a prioridades comunes y vías prácticas para su implementación. A través de Forward Faster, esa alineación se tradujo en acciones, acelerando el progreso en materia de clima, igualdad de género, salarios dignos, resiliencia hídrica y finanzas sostenibles, con más de 1600 empresas promoviendo activamente sus compromisos.

Encontrar claridad en un mundo complejo

Nuestro último estudio sobre CEOs envía una señal clara: a pesar de las presiones políticas, económicas y tecnológicas, los directores generales no están renunciando a la sostenibilidad. Al contrario, la mayoría afirma que los argumentos comerciales para invertir en sostenibilidad son más sólidos que hace cinco años. En todos los sectores, las empresas están centrando sus esfuerzos en aquellos ámbitos en los que la sostenibilidad está integrada en la estrategia y vinculada a rendimientos cuantificables, desde la reducción de los costes operativos hasta el fortalecimiento de la resiliencia de la cadena de suministro.

El clima y el agua se han convertido en cuestiones cada vez más importantes, ya que la rápida expansión de la inteligencia artificial y la infraestructura de los centros de datos intensifica la presión sobre los sistemas energéticos y la disponibilidad de agua. Como resultado, incluso las empresas que tradicionalmente no se consideraban centradas en el clima están acelerando sus inversiones en energías renovables, eficiencia y resiliencia. Al mismo tiempo, nuestro informe Gen AI for the Global Goals destaca el potencial de la inteligencia artificial generativa para acelerar las soluciones de sostenibilidad, siempre que se implemente de forma responsable.

Muchas de las empresas más proactivas también están impulsando acciones colectivas en todas las cadenas de valor, reconociendo que las redes de suministro resilientes y el acceso predecible a los recursos son ahora fundamentales para la continuidad y el crecimiento de las empresas. En el entorno actual, la responsabilidad empresarial no es simplemente la opción correcta. Es la opción estratégica.

Una estrategia para una década decisiva

Este año marca el inicio de nuestra estrategia 2026-2030, guiada por una ambición clara: movilizar a las empresas para convertir el compromiso sostenible en acciones a la escala que el mundo exige. Durante los próximos cinco años, nuestro trabajo se centrará en tres prioridades que se refuerzan mutuamente.

En primer lugar, dotaremos a las empresas de los medios necesarios para actuar, proporcionándoles herramientas prácticas, aprendizaje digital y apoyo entre pares, y colaborando con nuestros socios para ampliar los itinerarios de aprendizaje personalizados que incorporan los Diez Principios y aceleran el progreso medible.

En segundo lugar, catalizaremos la acción colectiva convocando coaliciones de múltiples partes interesadas lideradas por empresas para abordar las barreras sistémicas e impulsar un progreso coordinado en materia de clima y naturaleza, trabajo digno, igualdad de género y finanzas sostenibles.

En tercer lugar, promoveremos el argumento comercial demostrando cómo el liderazgo empresarial responsable genera tanto un impacto social como un valor comercial a largo plazo, con el respaldo de datos más sólidos, opiniones de directores ejecutivos y ejemplos del mundo real.

Estas prioridades guiarán nuestro compromiso a lo largo de 2026, desde la Asamblea General de las Naciones Unidas y nuestra Cumbre de Líderes hasta el Foro del Sector Privado, Unstoppable Africa y procesos globales clave como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, con el apoyo de redes nacionales reforzadas que afianzan la acción a nivel local y ayudan a crear las condiciones propicias que las empresas necesitan para tener éxito.

El progreso depende de la colaboración. Los gobiernos no pueden alcanzar los ODS por sí solos. La cooperación mundial no puede tener éxito sin la participación del sector privado. Y las empresas no pueden prosperar sin sociedades estables, inclusivas y sostenibles.

Mi llamado es claro: renueven su compromiso con los Diez Principios. Profundicen su compromiso con Pacto Global de las Naciones Unidas. Invertan en estrategias que estén alineadas con la ciencia, sean socialmente responsables y económicamente sólidas. Trabajemos juntos para garantizar que los próximos años se conviertan en el punto de inflexión que deben ser.

Gracias por su liderazgo, su colaboración y su compromiso continuo con un mundo más justo, más verde y más resiliente. Juntos podemos construir un futuro más sólido.

Sanda Ojiambo, CEO y directora ejecutiva de Pacto Global de las Naciones Unidas.

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