Nueva York, Estados Unidos de América
Directores ejecutivos, jefes de Estado y de Gobierno y líderes de las Naciones Unidas identifican las prioridades de inversión, infraestructura y políticas necesarias para acelerar la transición energética mundial.
Líderes empresariales, gubernamentales y de la ONU llamaron hoy a reforzar la cooperación público-privada para acelerar la inversión en energía limpia, fortalecer la seguridad energética y expandir el acceso a electricidad asequible, al concluir el Foro del Sector Privado (Private Sector Forum) de las Naciones Unidas 2026 en la Sede de la ONU en Nueva York.
Organizado por el Pacto Global de la ONU en nombre del Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, el Foro —accesible solo mediante invitación— reunió a más de 100 directores ejecutivos, jefes de Estado y de Gobierno, líderes de las Naciones Unidas y otros altos responsables de la toma de decisiones para mantener un debate centrado en lo que se necesita para lograr una transición energética limpia, justa y segura a mayor velocidad y escala.
Los participantes destacaron que la creciente demanda de energía limpia por parte del sector privado y la rápida caída de los costos tecnológicos están creando importantes oportunidades de inversión. Sin embargo, también señalaron los persistentes obstáculos para su despliegue, entre los que se incluyen la infraestructura de red insuficiente, la incertidumbre política y regulatoria, las limitaciones de financiamiento y el acceso limitado a la energía en muchos mercados emergentes y en desarrollo.
Las discusiones se centraron en cómo los gobiernos y las empresas pueden trabajar juntos para superar estas barreras y crear las condiciones para una mayor inversión privada en la generación de energía limpia, la transmisión y la infraestructura de soporte.
Al inaugurar el Foro, Guterres abordó la urgencia de acelerar la transición energética mundial y de cerrar la brecha entre los compromisos existentes y el ritmo de cambio requerido para mantener el objetivo de los 1,5 °C al alcance.
«Las empresas presentes en esta sala tienen el capital, la tecnología, las cadenas de suministro, la base de consumidores y la experiencia para impulsar al máximo la revolución de las energías renovables: invirtiendo en energía limpia y eficiencia energética; utilizando su poder adquisitivo para crear mercados para tecnologías limpias; y continuando con la construcción de la infraestructura del futuro», afirmó el Secretario General de la ONU, António Guterres.
Sanda Ojiambo, directora ejecutiva del Pacto Global de las Naciones Unidas, declaró: «El sector empresarial desempeña un papel esencial en la consecución de la transición energética y las empresas están cada vez más preparadas para invertir. Pero la ambición y el capital por sí solos no son suficientes. Necesitamos las redes eléctricas, los marcos de políticas, las estructuras de financiamiento y las alianzas que permitan que la inversión pase del balance a la economía real. La oportunidad reside en reunir a los gobiernos y a las empresas en torno a un objetivo común: construir los sistemas energéticos limpios, asequibles y resilientes que las empresas y las comunidades necesitan cada vez más. Es una buena política climática, una buena política energética y una buena política económica».
El Foro tuvo lugar en un momento en que la incertidumbre geopolítica y las alteraciones en las cadenas de suministro globales han aumentado la importancia estratégica de contar con sistemas energéticos seguros y diversificados. Los participantes debatieron cómo la aceleración del despliegue de energía limpia puede respaldar no solo los objetivos climáticos, sino también la resiliencia económica, la competitividad y la seguridad energética.
Un tema central fue la necesidad de traducir la creciente demanda de energía limpia en inversiones a gran escala.
Directores ejecutivos y líderes del sector público examinaron enfoques prácticos para financiar proyectos de energía limpia, incluyendo cómo es el financiamiento mixto (blended finance), la inversión pública y los mecanismos de distribución de riesgos pueden ayudar a movilizar capital privado, particularmente en mercados donde los riesgos de inversión percibidos o reales siguen siendo elevados.
Los participantes también señalaron la infraestructura de la red eléctrica como un obstáculo crítico para la siguiente fase de la transición energética. El rápido crecimiento de la generación renovable, la electrificación y las nuevas fuentes de demanda de electricidad requieren inversiones no solo en generación limpia, sino también en la infraestructura de transmisión, distribución y almacenamiento necesaria para conectar la nueva capacidad con las empresas y los consumidores.
Las discusiones también se centraron en la importancia de emitir señales de políticas coherentes y predecibles. Los participantes enfatizaron que los gobiernos pueden ayudar a dar paso a una mayor inversión privada mediante la creación de marcos regulatorios estables, la aceleración de la concesión de permisos y el desarrollo de infraestructuras, y proporcionando una mayor visibilidad a largo plazo para las empresas que toman decisiones importantes sobre la asignación de capital.
Al mismo tiempo, los líderes destacaron que la transición energética debe ampliar las oportunidades en lugar de profundizar las desigualdades existentes.
En muchas economías emergentes y en desarrollo, el acceso a una energía asequible y fiable sigue siendo una limitación fundamental para el crecimiento económico. Los participantes exploraron cómo el capital público y el privado pueden colaborar para ampliar el acceso a la energía en mercados desatendidos, apoyando al mismo tiempo el desarrollo económico local, la creación de empleo y unos sistemas energéticos más resilientes.
Los debates formaron parte de una respuesta empresarial colectiva al llamado del Secretario General de la ONU para acelerar la acción en favor de la transición hacia la energía limpia, integrando directamente las perspectivas del sector privado en el diálogo con los gobiernos y las Naciones Unidas.
NOTAS PARA LOS EDITORES
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